La Operacion Barbarroja y el papel de Rumania en la Segunda Guerra Mundial

RUMANIA Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

El domingo 22 de junio de 1941 (hace hoy 68 años) a las 3:15 de la madrugada en un gigantesco frente de 1.600 km entre el Mar Baltico y el Mar Negro, los alemanes pusieron en marcha la operacion Barbarroja, movilizando a más de 4 millones de hombres: 3,5 millones de alemanes y 1 millon de aliados (entre ellos rumanos) aglutinados en 225 divisiones, junto a 4.400 tanques y 4.000 aviones, convirtiéndola en la operación terrestre más grande de la historia.

Rumania habia sido humillada por Hitler, y a pesar de su ¨neutralidad" fue utilizada como moneda de cambio por este para forjar sus alianzas y proteger su retaguardia, ante la pasividad del gobierno del rey Carlos II. Ya en marzo de 1939 Rumania firma un acuerdo con el Tercer Reich por el que garantiza a Alemania el suministro de petróleo rumano, pero no participa en el reparto de Checoslovaquia, lo que comporta que, el 13 de abril de 1939, se firme un acuerdo por el que Francia y el Reino Unido garantizan a su vez la independencia de Rumania.

Pocos meses más tarde, la Alemania nazi y la URSS firman el pacto germano-soviético de no agresion, en el que una cláusula secreta subraya el interés soviético sobre Besarabia, que había formado parte de la Rusia zarista desde 1812, cuando fue tomada al Imperio Otomano, hasta 1918 (cuando Rumania invade la zona aprovechando la guerra civil rusa entre burgueses y revolucionarios).

Ocho días después de la firma de dicho Pacto, los alemanes invadieron Polonia y comienza la Segunda Guerra Mundial. Oficialmente, Rumania se mantuvo neutral, garantizando incluso el derecho de asilo a los miembros del Gobierno de Polonia que huían de la ocupación de su país. El 21 de septiembre, el primer ministro rumano, Armand Călinescu, el cual había efectuado la decapitación en mayo de 1939 de la Guardia de Hierro (grupo filonazi y antisemita de la familia aberrante del fascismo europeo) al detener a buena parte de sus dirigentes, es asesinado por militantes de la Guardia por orden de Horia Sima, su lider tras la muerte de Corneliu Codreanu.

El rey Carlos II se esforzó por mantener todavía la neutralidad del país durante algunos meses más, pero la derrota de Francia y el Reino Unido en mayo de 1940 en la Batalla de Francia y la petición de armisticio por parte francesa (Armisticio del 22 de junio de 1940) convertían en casi ilusorias las garantías anteriormente otorgadas por los Aliados respecto de la independencia de Rumania.

La URSS lanzó un ultimátum contra Rumanía el 26 de junio de 1940. El embajador alemán en Rumania aconsejó al rey Carlos II que lo aceptara, y, en julio, la Unión Soviética recupero Basarabia. Dos terceras partes de Basarabia, junto con una porción de territorio ya anteriormente ruso al otro lado del río Prut pasaron a conformar entonces la República Socialista Soviética de Moldavia. El resto de Besarabia (es decir, la Bucovina del norte y el Budjak) fue incorporado a la Republica Sovietica de Ucrania.

Poco después, el 30 de agosto, con el Segundo arbitraje de Viena, Alemania e Italia obligan a Rumania a la cesión a Hungría de la Transilvania septentrional. El 7 de septiembre Rumania firma los Acuerdos de Craiova con Bulgaria, a la que cede la parte sur de la Dobrudja, que había pasado a ser territorio rumano al final de la Segunda Guerra Balcánica, en 1913, por el Tratado de Bucarest. Contrariamente al arbitraje de Viena, los Acuerdos de Craiova con los búlgaros no obedecen a presiones alemanas, sino que pretenden desactivar problemas con la vecina Bulgaria. Pero el hecho de que se hicieran tantas concesiones territoriales sin haber habido ni un solo disparo supone un golpe al prestigio interno del rey Carlos II.

El Gobierno de Ion Gigurtu, constituído el 4 de julio de 1940, fue el primer Gobierno en la Historia de Rumania en el que ocupaba una cartera un militante de la Guardia de Hierro. Se trataba de Horia Sima, que asumió el liderazgo del partido tras el fallecimiento de Codreanu.

Tras la pérdida de la Transilvania septentrional, la Guardia de Hierro de Horia Sima y el general Ion Antonescu se unieron para compartir el poder, forzar la abdicación del rey Carlos II en favor de su hijo de 19 años de edad Miguel I (que hoy todavia esta vivo) y gobernar lo que ellos mismos denominaban el Estado nacional legionario, que indefectiblemente se uniría a las fuerzas del Eje durante la guerra (llevando a cabo iguales crimenes contra disidentes, gitanos y judios en su territorio).

Una vez en el poder, la Guardia de Hierro reforzaría la legislación antisemita, poniendo en marcha otra legislación paralela de tintes igualmente xenófobos dirigida contra los empresarios y hombres de negocios de origen griego o armenio, y que se aplicará especialmente para permitir el cobro de sobornos por parte de los no afectados.

El 8 de octubre de 1940, tomando como pretexto una pretendida petición del Gobierno de Rumania, las tropas alemanas atraviesan la frontera rumana. De hecho no se disparará ni un solo tiro y, algunas semanas más tarde, en noviembre de 1940, Rumania se uniría a las fuerzas del Eje. Muy pronto, los efectivos de la Wehrmacht estacionados en territorio rumano serán de más de 500.000 soldados, que no sólo controlan la producción petrolífera rumana sino que además preparan el posterior ataque contra la Unión Soviética.

Antonescu se mantiene en su cargo (por la connivencia con la invasion), y con la intencion de volver a conquistar la Republica Socialista de Moldavia, firma una alianza politica y militar con Alemania. Pero antes de la entrada en guerra de Rumania, en junio de 1941, tiene lugar un ajuste de cuentas interno entre los rumanos.

La Guardia de Hierro seguía siendo la facción dominante, pero el 27 de noviembre de 1940, más de 60 antiguos dignatarios y dirigentes fueron ejecutados por los legionarios en la prisión de Jilava como venganza por el asesinato de Codreanu dos años antes. Entre las víctimas de los legionarios aparecen el historiador y antiguo primer ministro Nicolae Iorga o el economista Virgil Madgearu, antiguo ministro, a pesar de que nunca estuvieron detenidos.

La cohabitación entre la Guardia de Hierro y Antonescu no fue en realidad fácil. Tras los acontecimientos del 27 de noviembre, la policía al servicio de los legionarios había sido disuelta, y los asesinos de Iorga habían sido ajusticiados. El 20 de enero de 1941, la Guardia de Hierro intentó asaltar el poder mediante un golpe de estado acompañado por un Pogrom antisemita en la capital, Bucarest, pero Antonescu logró resistir el golpe, y al cabo de cuatro días la Guardia se vio obligada a abandonar el Gobierno. Sima y muchos otros legionarios escaparon hacia el Tercer Reich, que les concedió asilo político, aunque muchos otros fueron encarcelados.

RUMANIA Y LA OPERACION BARBARROJA

El 22 de junio de 1941, el Ejército alemán ataca a la URSS en un amplio frente, desde el Báltico hasta el Mar Negro. El nombre en clave del ataque es "Operación Barbarroja". Desde el inicio de la ofensiva, el Ejército rumano toma parte activa junto a los alemanes. En total, 473.000 soldados rumanos participan en la ofensiva, encuadrados en el 3º y 4º Ejércitos rumanos. De entre las tropas del Eje, se trata del contingente más numeroso, con la exclusión evidentemente de los propios alemanes.

Las tropas rumanas atraviesan el río Prut y, junto a los alemanes, vuelven a tomar la Besarabia cedida poco antes a los rusos, para luego conquistar la ciudad ucraniana de Odessa, así como Sebastopol.Los rumanos tomaron parte esencial en el dispositivo de sitio de Odessa, finalizado el 14 de octubre de 1941 con la evacuación de la ciudad por parte del Ejército Rojo.

Rumania se anexiona los territorios soviéticos que se encuentran al este del río Dniester, es decir, al este de Moldavia, lo que hoy se llama Transnistria, y tras la batalla de Odessa se anexionan a su vez la ciudad de Odessa y su entorno. Los ejércitos rumanos se adentran cada vez más profundamente en la URSS durante los años 1941 y 1942, antes de sufrir el desastre de la batalla de Stalingrado, en la que el Ejército rumano, que ocupaba los flancos de la ciudad, fue objeto directo de la ofensiva del Ejército Rojo. En noviembre de 1942, el general rumano más destacado del período, Petre Dumitrescu, que se hallaba al mando del 3º Ejército rumano, quedó momentáneamente incluso al mando del 6º Ejército alemán como apoyo para lograr resistir a la ofensiva soviética.

La derrota del ejercito nazi en Stalingrado suposo el principio del fin de la guerra, y la debacle absoluta para el ejercito rumano, exactamente igual que la del regimen fascista y asesino del rey Mihai y el general Antonescu.

CRIMENES DEL GOBIERNO RUMANO TRAS LA OPERACION BARBARROJA

En diciembre de 1930, un padrón de habitantes indicaba la existencia en territorio rumano de 756.930 judíos. De entre ellos, unos 420.000 vivían en regiones cedidas en 1940 a la Unión Soviética, Hungría o Bulgaria, con lo que unos 330.000 vivién a las regiones conservadas en esa fecha por Rumania.

Rumanía presenta el caso particular de un país en el que el Estado se implica directamente, junto a los alemanes, en un conjunto de masacres contra judios y otras minorias, así como en la organización de campos de concentración, provocando de este modo la destrucción de la mitad de la población judía existente antes de la guerra.

Sin embargo, ese mismo Estado se desvincula finalmente del proyecto nazi de exterminio, rechazando desde 1942 la participación en la deportación de los judíos rumanos hacia los campos de exterminio alemanes, aunque les hace sufrir otros tipos de castigo, como los trabajos forzados. Sin embargo, y según la Commission Wiesel, el Estado de Rumania asesinó, de diferentes maneras, entre 280.000 y 380.000 judíos en las regiones de Besarabia, Bucovina y Transnistria.
Incluso después de la caída de la Guardia de Hierro, el régimen de Antonescu, que mantiene la alianza con el Tercer Reich, sigue adelante con la política de opresión y de masacres respecto de los judíos y, en una medida algo inferior, de los gitanos.



Deportación de judíos - Briceva, Besarabia, Rumania, 1941


En las regiones cedidas a la Unión Soviética o a Hungría (Besarabia, Bucovina y Transilvania septentrional) la entrada en guerra de Rumania en junio de 1941, con motivo de la invasión alemana a Rusia, comporta para la población judía el inicio de una fase de persecucion especialmente feroz y mortífera. La mayor parte de las masacres fueron perpetradas por las tropas rumanas en la zonas de guerra, a menudo con la colaboración de los Einsatzgruppen de las SS, pero tambie hubo mucha persecuciones en la retaguardia del frente contra comunistas y ciudadanos moldavos afines al gobierno sovietico.

Con anterioridad al desencadenamiento de la Operación Barbarroja, el Gobierno rumano había expulsado a los judíos de las zonas fronterizas con la Unión Soviética, ya que se acusaba sistemáticamente a los judíos de ser partidarios de la URSS. Muy poco después del 22 de junio de 1941 se produjo un incidente con desertores que dispararon contra el Ejército, lo que fue el detonante del pogrom de Iasi: 12.000 judíos fueron asesinados o encerrados en trenes en los que mueren lentamente de hambre o de sed. A finales de julio, Rumania expulsa de entre 25.000 a 30.000 judíos de Besarabia al este del río Dniester, a la Transnistria, de donde a su vez son expulsados por los alemanes. Cuando el control de la Transnistrie es atribuido a Rumania, los rumanos envían allí a 160.000 judíos en condiciones tan precarias que únicamente 135.000 sobreviven al llegar al lugar de destino.

La mitad de los 320.000 judíos de Besarabia, de Bucovina y del distrito de Dorohoi fueron asesinados en los meses que siguieron a la entrada de Rumania en la guerra. Tras estas masacres iniciales, fueron todavía objeto de nuevos pogroms, encerrados en ghettos para, finalmente, ser enviados a campos de concentración en la Transnistria. Por lo que respecta a los 150.000 judíos de la Transilvania septentrional, su suerte no es mejor, ya que 120.000 de ellos fueron asesinados poco después por los húngaros.

Las tropas rumanas tuvieron una fuerte implicación en la masacre cometida en la ciudad de Odessa en el otoño de 1941, durante la que fueron asesinados 100.000 judíos. Durante este período, el jefe del Estado de Rumania, Ion Antonescu, estuvo en relación con Wilhelm Filderman, presidente de la federación de comunidades judías en Rumania. El 19 de octubre de 1941, Antonescu se justificaba ente Filderman de esta manera:

"En Odesa, los judíos habían empujado a las tropas siviéticas a una resistencia inútilmente prolongada, únicamente para infligirnos más bajas".

En la propia Rumania, la corrupción se alimentaba con la expoliación de los judíos bajo todas sus variantes posibles. A partir de 1943 se implantó un trabajo forzado para los judíos, por el que 40.000 hombres quedaron sujetos a trabajos de peón cercanos a sus viviendas, debiendo presentarse al alba provistos de picos y palas y, a menudo, llevando su propia comida. 26.000 judíos pudieron pagar para comprar la exención de la aplicación de esta medida.





Soldados rumanos en Odessa


RESUMEN

En resumen, hace 68 años que un 22 de junio el ejercito nazi atraveso las fronteras con la Union Sovietica rompiendo el pacto de no agresion temporal que habian firmado previamente Stalin y Hitler. El ejercito rumano le acompaño en la aventura, que a la postre resulto un rotundo fracaso: para Alemania su sentencia en la guerra, y para Rumania la debacle absoluta.

Es cierto que gracias al apoyo de la Union Sovietica a Rumania esta logro recuperar Transilvania al final de la guerra (tras el cambio de bando tras la caida del genocida Antonescu -aunque el rey Mihai I continuo temporalmente como jefe de Estado), y la desmembracion de la tan loada Romania Mare no fue tan humillante: despues de la oportunista y titubeante intervencion rumana en la SGM solo perdio la Basarabia (que solo habia sido suya desde 1918) y los pequeños territorios del norte de Bulgaria.

En cuanto al genocidio que se derivo de la Operacion Barbarroja y del gobierno de Mihai y Antonescu, este regimen persiguio a la poblacion judia y gitana, y a otras minorias, en el mismo nivel de implicacion que Alemania, aunque hacia 1942 las deportaciones se frenaron y se sustituyeron por otro tipo de trabajos forzados dentro del pais.

Sin embargo, los mayores crimenes del ejercito rumano sucedieron en las zonas conquistadas por este en la Operacion Barbarroja, que aunque comenzo de manera exitosa a la estela de los triunfos del poderoso ejercito aleman, suposo la destruccion de toda su fuerza militar.

La Comisión Wiesel resume de este modo una situación tan compleja: " De entre todos los aliados de la Alemania nazi, Rumania carga con la responsabilidad de la muerte de más judíos que cualquier otro país excepto la propia Alemania...Iasi, Odessa, Bogdanovka, Domanovka y Peciora, por ejemplo, se cuentan entre las masacres más odiosas cometidas contra los judíos durante la Shoah. Rumania cometió un genocidio contra los judíos. El hecho de que algunos judíos hayan sobrevivido en ciertas zonas de Rumania no debe enmascarar dicha realidad."

De momento, los manuales de historia y la "verdad" oficial sobre la historia de Rumania no hace mucha incidencia sobre estos oscuros episodios de la historia del pais.

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